Ricino, Tártago, Castor (Ricinus communis)

Hojas y frutos del Ricino

Acción Laxante y Purgante Eficaz

El aceite de ricino es un remedio clásico para el sistema digestivo. Según la dosis, actúa como un **laxante suave** o como un purgante enérgico que estimula el peristaltismo intestinal, facilitando la evacuación en pocas horas tras su ingestión.

Especialista en Regeneración de la Piel

Rico en **Vitamina E** y con excelentes propiedades emolientes, este aceite es fundamental en el tratamiento de heridas, ulceraciones y hemorroides. Su capacidad para hidratar y suavizar la piel lo hace ideal para pomadas medicinales y cosmética de alta calidad.

Uso en Perfumería y Belleza

En la industria de la belleza se emplea para fabricar jabones finos, brillantinas y cremas evanescentes que proporcionan una agradable sensación de frescor al evaporar el agua de su composición, nutriendo profundamente el tejido cutáneo.

Dosis y Recomendaciones

Como Laxante: De 2 a 10 gramos (aproximadamente una cucharada sopera) al día. Se recomienda el uso de cápsulas para evitar su sabor fuerte.
Como Purgante: De 10 a 40 gramos diarios bajo supervisión. Las heces resultantes suelen ser líquidas y la limpieza se produce tras unas 4 horas.
Uso Tópico: Aplicar mediante friegas o en cremas sobre zonas de piel dañada o irritada.